domingo, 9 de octubre de 2016

Crónica 81

jdlc

llegaron ellos
y se apropiaron
la vida invisible

jdlc, 9 octubre 2016


Crónica 80

jdlc

 
entre palabras
la tarde ha dejado el sueño arrinconado
para que la lluvia
y el otoño
jueguen a los desencuentros

pero será mañana me dices
y siempre pienso en los tejados
en el plano inclinado
y en el sueño de los primeros aviadores

la tarde ha dejado
un leve inicio de cereza
en el contorno de tus ojos

la mosca revolotea
sobre la mesa
                         apura
los restos de la cerveza

jdlc, 9 octubre 2016

domingo, 2 de octubre de 2016

Crónica 79


 
Taza de casa de Javi 
jdlc 
Pienso en los dibujos animados de entonces: la imposibilidad de que los niños de ahora puedan esperar uno o varios días hasta que la jugada en el centro del campo termine por concretarse. 
 jdlc, 2 octubre 2016
 
1.INFANCIA INFINITA
Es un hecho contrastado: la fuerza que acelera la expansión del universo es la misma fuerza que expande el campo de fútbol en los dibujos animados japoneses. Aunque fingen conocer los motivos, los eminentes científicos están equivocados. Lo importante no es por qué se alejan las galaxias, sino de qué se alejan, y cada vez más rápido.
Los niños conocen la imposibilidad de un campo de fútbol con curvatura terrestre en una isla alargada y abrupta, pero comprenden la necesidad: el terreno de juego debe adaptarse a la visión panorámica de los ojos orientales.
El problema son, siempre lo han sido, los jueces de línea. ¿Cómo indicar con precisión milimétrica un fuera de juego en un campo que se curva y se deforma por la fuerza intrínseca de sus jugadores?
jdlc. Vaguedades Existenciales. 2012.

Crónica 78

Y entonces, muchos años después, tal vez porque recuerdas su voz pronunciando la palabra belongs o porque tal vez recuerdas la traducción que aporta como sin darle importancia, la vida deja un rastro sobre las baldosas amarillas y rezamos para que los pájaros o el vagabundo no coman de las migas de pan. 

jdlc, 2 octubre 2016

POEMA A UN TEMA DE BOB DYLAN

Hay gotas de licor en tus ojos color cereza.
Hay gotas
                  de licor
en tus ojos color cereza.
Hay un diminuto vagabundo en tus ojos de cereza.

En la noche nos abrazamos como suicidas nostálgicos.
En la noche
                    nos abrazamos
como suicidas nostálgicos.
Y no es melancolía el nombre recurrente de tu cuerpo.

Palabras inofensivas que trazan caminos inversos.
Palabras
               inofensivas
que trazan caminos de inversos.
¿Dónde dejaste las faldas estudiantiles de cuadros?

Compraré medicamentos para digerir tus melodías.
Compraré
                 medicamentos
para digerir tus melodías.
Vendrá el Doctor Robert con el jarabe de los sueños.

Hay gotas de licor en el vaso que dejaste apresurada.
Hay gotas
                 de licor
en el vaso que dejaste apresurada.
Es hora de beber el último recuerdo que nos une.

jdlc. Visiones Contemporáneas.

sábado, 1 de octubre de 2016

Crónica 77


El Matadero, Madrid.
jdlc 
 
Recuerdo haber escuchado las canciones en la radio y sentir la emoción del directo y luego comprar el doble cd y quedar escuchando como si yo hubiera estado allí.
Quedar en las fotografías en blanco y negro y mirar las palabras en inglés y sentir una magia de misterio o de amor por el mundo o de poesía cotidiana que podría devolverte para siempre a mi lado.
Tu voz metálica como de cuento que pronunciaba belongs.
Tu ojos de los veinte años que me miraban petrificados por la electricidad cuando hablaba emocionado sobre las canciones de la primera parte y el acento en la voz nasal, después de haberte contado todo eso de Judas y el Play fucking loud, y luego la batería pero sobre todo el órgano que se arremolinaba entre los acordes de la canción y todo parecía perfecto o en armonía con el mundo.
Recuerdo tu voz metálica que pronunciaba la palabra belongs antes de trasladar su significado y que entonces el título de la primera canción She Belongs to me quedara totalmente clarificado y las palabras, esas palabras que parecían un lamento según me habías dicho y que yo te había argumentado que era la voz de un poeta que se enfrenta con el mundo de las emociones, esas palabras se quedaron entre tú y yo como en una cuerda floja metafórica o como la mujer que en Rayuela transportaba la bolsita de mate sobre un listón entre las ventanas de las casas.
Sentir que ella me pertenecía mientras el órgano perseguía los acordes y no terminaba de entrar en el momento adecuado, mientras la voz nasal de la parte acústica del directo parecía un lamento eterno que se repetía melancólico. 

jdlc, 1 octubre 2016